Zona Arqueológica Caral invoca a que se respete la integridad del Patrimonio Cultural de la Humanidad

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ciudadela de caral supe

Cada día se vuelven más frecuentes los atentados contra el Patrimonio Cultural de la Nación. No ha pasado mucho tiempo desde la destrucción de las pirámides de El Paraíso y los muros del edificio prehispánico Melgarejo, que fueron deteriorados por graffitis. Ahora, como hace más de una década La Ciudad Sagrada de Caral afronta diversos problemas que amenazan su integridad.

La Ciudad Sagrada de Caral fue reconocida Patrimonio Cultural de la Nación en el año 2002, y en el 2006 se reconocieron sus límites por una Resolución Ministerial. La importancia de Caral fue reconocida en el ámbito internacional en el 2009, cuando fue declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO. Desde el año 1996, un equipo de arqueólogos realizan investigaciones en esta importante ciudad y en otras 9, que forman parte de la primera civilización en el valle de Supe, con la finalidad de recuperar información histórica sobre el sistema social que luego hizo posible la formación de la civilización más antigua del continente americano, y para generar un polo de desarrollo que beneficie a las poblaciones del área rural de Supe.

Todos estos reconocimientos no evitan que personas inescrupulosas extiendan sus actividades agrícolas, mineras y ganaderas sobre los sitios arqueológicos o simplemente los elijan para establecer sus viviendas.

En la última semana, se ha efectuado una medida anticipada que consiste en el retiro, suspensión de actividades y prohibición de ingreso dentro de los límites del sitio arqueológico Caral, esta medida cautelar es el resultado de un proceso penal de más de dos años, iniciado por la Procuraduría del Ministerio de Cultura en contra del Sr. Christian Jesús Salíz Espinoza, quién pese a tener un terreno de 4.3 hectáreas y otro en posesión de 2.3 hectáreas, ha expandido sus actividades agrícolas, quemando hectáreas de bosques que rodean y son parte de la zona intangible de la Ciudad Sagrada de Caral. Igualmente, hace más de un año, el señor Saliz, quien se asesora con abogados, fue advertido sobre la ilegalidad de sus acciones, sin embargo, continuó con la invasión extendiéndose progresivamente -1.9 hectáreas más- mediante el sembrío de paltos. Aún habiendo sido informado sobre el delito incurrido, el Sr. Salíz ha desinformado a la población del valle y junto con otros agricultores, que realizan las mismas actividades de manera indebida, vienen acusando a la Zona Arqueológica Caral como promotora del despojo de “sus tierras”, lo cuál es totalmente falso.

ciudad sagrado de caralEn una reciente reunión pública convocada por el Sr. Salíz y otras personas, han manifestado su intención de contratar sicarios, destruir el campamento de los arqueólogos y bloquear las carreteras de acceso a Caral durantes las fiestas.

Otro de los grandes problemas que afrontan las antiguas ciudades de la Civilización Caral en el valle de Supe es la afectación por la actividad minera, como en Era de Pando, Llamahuaca, Las Minas, Cerro Colorado. La minería, cuando no cuenta con los estudios respectivos de impacto ambiental o no ha cumplido con realizar la obligatoria evaluación arqueológica, representan una terrible amenaza para los monumentos arqueológicos, porque en las exploraciones destruyen con maquinarias importantes evidencias histórico-culturales de nuestro pasado y su entorno natural, y propicia la contaminación. En Allpacoto, las paredes de los monumentos arqueológicos son amenazados por canales de riego, habilitados por un grupo de personas sin tomar en cuenta que las filtraciones de agua deterioran irreparablemente los muros y pirámides correspondientes a la civilización Caral.

Se suma a estas dificultades la inescrupulosidad de los traficantes de tierras, que primero invaden y posteriormente lotizan con intenciones de vender terrenos protegidos y declarados Patrimonio Cultural de la Nación.

Por todo lo mencionado, se hace un llamado de consciencia a cada poblador del valle de Supe para que cuide y proteja el importante Patrimonio Cultural de la Nación, que es un recurso socio-económico para mejorar sus condiciones de vida. Más aun cuando por ser testimonio de Caral, la civilización más antigua de América sus valores históricos y universales fomentan el desarrollo de la población local, regional y nacional. Se solicita también al Ministerio Público, Policía Nacional del Perú estar atentos frente a cualquier atropello al Patrimonio Cultural de la Nación y en caso de ser necesario actuar enérgicamente y drásticamente contra los responsables de los hechos señalados.