Vamos a Rupac Machu Picchu limeño

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Aire limpio y puro, incontrastables paisajes pintados de verde y miles de años de nuestra historia en cada una de las bien cimentadas edificaciones de piedra que componen la “Ciudad de Fuego”, o “Machu Picchu limeño”, es lo que le ofrece la sierra de Huaral, a escasas horas de nuestra capital. La ciudadela Pre-Incaica de Rupac, pertenece a la étnia de los Atavillos, cultura que ocupó una extensa zona de la sierra limeña.
Aire limpio y puro, incontrastables paisajes pintados de verde y miles de años de nuestra historia en cada una de las bien cimentadas edificaciones de piedra que componen la “Ciudad de Fuego”, o “Machu Picchu limeño”, es lo que le ofrece la sierra de Huaral, a escasas horas de nuestra capital. La ciudadela Pre-Incaica de Rupac, pertenece a la étnia de los Atavillos, cultura que ocupó una extensa zona de la sierra limeña.
Aire limpio y puro, incontrastables paisajes pintados de verde y miles de años de nuestra historia en cada una de las bien cimentadas edificaciones de piedra que componen la “Ciudad de Fuego”, o “Machu Picchu limeño”, es lo que le ofrece la sierra de Huaral, a escasas horas de nuestra capital.
La ciudadela Pre-Incaica de Rupac, pertenece a la étnia de los Atavillos, cultura que ocupó una extensa zona de la sierra limeña.

El complejo prehispánico de Rúpac se ubica en el distrito de Atavillos Bajo, en la provincia de Huaral, a unas ocho horas en auto desde la ciudad de Lima.

Para llegar a este conjunto arqueológico hay que viajar en automóvil por la víaHuaral-Acos, que actualmente está siendo asfaltada a pasos acelerados por elGobierno Central.

Tras un viaje de dos horas se llega al centro poblado La Florida, donde el viajero tendrá la última oportunidad de abastecerse de agua y víveres para un ascenso de dificultad moderada.

En este pueblo también podrá contactar a un guía local para la travesía. A partir de este punto, el fortín de piedra se ubica a 15 kilómetros de distancia, que parecen duplicarse por la altura, el peso de la mochila y la dificultad del terreno.

Tras dos horas y media de caminata, entre ascensos y curvas, el paisaje se torna espectacular. A pocos minutos de llegar a la cumbre de Rúpac, una montaña nos regala la primera foto memorable. Se trata de Marca Kullpi.

Frente a este maravilloso espectáculo, no es una exageración que los viajeros hayan denominado a este lugar el Machu Picchu limeño, pues se ubica en la cima de una alta montaña y desde allí se puede tener una visión de todo el valle.