Un estudio de los Institutos Nacionales de la Salud de EE.UU. concluye que la aplicación de un refuerzo distinto a la vacuna contra el covid-19 inicial es seguro y produce una respuesta inmunológica fuerte

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(CNN) — Un nuevo estudio de los Institutos Nacionales de la Salud (NIH, por sus siglas en inglés) descubrió que es seguro que las personas reciban una vacuna de refuerzo contra el covid-19 diferente a la vacuna que recibieron inicialmente y que generan respuestas inmunológicas sólidas.

En el caso de las personas que recibieron inicialmente la vacuna de una sola dosis de Johnson & Johnson, un refuerzo de la vacuna de Pfizer o Moderna pareció proporcionar una respuesta de anticuerpos más fuerte. Las personas que recibieron inicialmente la vacuna de Pfizer o Moderna parecieron tener una respuesta comparable con cualquier refuerzo. Entre los evaluados al principio del ensayo, la protección contra las variantes delta y beta «aumentó sustancialmente» tras el refuerzo.

El estudio hizo un seguimiento de 458 personas en centros de ensayo clínico de todo el país. Los resultados aún no se han revisado ni publicado, pero se espera que se discutan este viernes durante una reunión de los asesores de vacunas de la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. (FDA, por sus siglas en inglés).

Los refuerzos se probaron en dos grupos de edad: personas de 18 a 55 años y personas de 56 años o más. Los grupos no eran lo suficientemente grandes como para comparar sus respuestas, según el estudio. Se observó a todos los participantes durante 30 minutos después de recibir la inyección. Los investigadores también recogieron sangre para determinar el grado de respuesta inmunológica a la vacuna en los días 1, 15 y 29. También se pidió a los participantes que llevaran un registro de cualquier efecto secundario.

Los efectos secundarios fueron similares a los experimentados con la vacuna inicial. La mitad de los participantes en el estudio experimentaron algún efecto secundario, como dolor en el sitio de la inyección, cansancio, náuseas, escalofríos, dolor de cabeza y dolor muscular. La mayoría de los síntomas se sintieron entre uno y tres días después del refuerzo. Ninguno de los efectos secundarios fue grave.

«La reactogenicidad y los efectos adversos fueron similares en todos los grupos de refuerzo», dice el estudio. «Estos datos sugieren que si se aprueba o autoriza una vacuna como refuerzo, se generará una respuesta inmunológica independientemente del régimen de vacunación inicial contra el covid-19».

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Tanto Moderna como Pfizer utilizan la tecnología de ARNm, un material genético denominado ARN mensajero que se administra directamente a las células para indicarle al organismo que produzca pequeños fragmentos del virus para estimular una respuesta inmunológica. La vacuna de Janssen es una vacuna de vector viral, que utiliza un adenovirus modificado para que no pueda replicarse y que transporta fragmentos del coronavirus para estimular la respuesta.