Proyecto de biología peruano elegido para ser ejecutado en la Estación Espacial China

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07:00 | Lima, feb. 7

Por: Ítalo Vergara

Un proyecto peruano realizado por biólogos e ingenieros de distintas áreas ha sido seleccionado para ser ejecutado en la Estación Espacial China (CSS, por sus siglas en inglés). La investigación busca estudiar el comportamiento, efectos y crecimiento de dos tipos de bacterias cuando se encuentran en condiciones de microgravedad.

El estudio está siendo preparado por The Mars Society Perú, que es el capítulo peruano de una institución internacional fundada en EE.UU. (The Mars Society), cuyo objetivo es realizar investigaciones y actividades entorno a la exploración espacial, específicamente enfocadas en Marte.
En Perú, el capítulo fue fundado en 2014 por el ingeniero aeroespacial Alejandro Díaz. Se llevaron a cabo convocatorias para reclutar a estudiantes investigadores con el objetivo de relacionarse con la comunidad científica internacional y investigaciones que vayan por la misma línea de la exploración espacial.
El biólogo Adolfo Ubidia, director ejecutivo de la organización, explica a la Agencia Andina que el proyecto fue presentado en el marco de la convocatoria realizada en 2018 por la Oficina de Asuntos del Espacio Exterior de Naciones Unida (UNOOSA) y la Agencia Espacial para misiones tripuladas de China. 

«Fueron nueve los proyectos de investigación seleccionados alrededor del mundo que serán realizados en la primera ronda de experimentos en la CSS. El proyecto peruano fue ideado en colaboración con el capítulo español de The Mars Society. En este último año se han hecho trabajos en laboratorios y talleres. Hay estudiantes de la UNI, PUCP y UTEC», afirma Ubidia.

Estudio de bacterias en condiciones de microgravedad

El proyecto busca estudiar el efecto de ciertas bacterias que producen enfermedades en seres humanos cuando se encuentran en condiciones de microgravedad. «Hay estudios que verifican que estos microorganismos actúan de manera diferente cuando están en el espacio. Nuestro objetivo ha sido enviar dos bacterias: E. coli y Pseudomona aeruginosa», indica el experto. 

Para lograr este objetivo, el grupo se ha dividido en dos equipos: uno de ingeniería y otro de biología. El primero diseñará el sistema en donde van a ir las bacterias: mantenerlas a cierta temperatura, crear y calibrar el sistema que va a tomar las fotografías, el sistema que controla cada cuánto tiempo se toman las fotos (y cómo enviarlas a Tierra) y el sistema de análisis, pues se está trabajando en un algoritmo especial para medir las características morfológicas de las bacterias. En tanto, el equipo de biología estandarizará los cultivos.

En 2015, se planteó una idea similar, según Ubidia. «Una organización de la India que iba a enviar un cohete a la Luna había propuesto algo similar, pero menos complejo. Al final no se llegó a concretar el vuelo y cuando salió la convocatoria partimos de una idea similar, solo que en un contexto diferente: no en la Luna, sino en la CSS».

Cabe precisar que este proyecto, dirigido al área de la biología espacial, busca también generar mayor conocimiento sobre cómo se comportan las bacterias patogénicas en el Espacio. «Dentro del sector espacial se habla bastante de la tecnología para ir a Marte, pero a nivel biológico el conocimiento es escaso. No se sabe cómo van a reaccionar los seres humanos y otros microorganismos que viajen con él en otros ambientes», revela el biólogo.

¿Por qué es importante este estudio?

Aunque en los últimos años, tras el lanzamiento de la Estación Espacial Internacional, se ha comenzado a generar un mayor conocimiento de cómo la microgravedad afecta al ser humano y a otros microorganismos, éste bagaje es aún insuficiente.

«La razón por la cual se propuso este estudio es porque necesitamos conocer qué bacterias se podrían volver más peligrosas durante un vuelo espacial si es que los tripulantes llegaran a tener una infección. Ya existe investigación sobre bacterias en el espacio, existen indicios de que podrían ser mas patogénicas. Pero en este caso, los cultivos de microorganismos será realizado en compuestos semisólidos, no en líquidos», afirma Ubidia. 

Incluso, cuando la muestra regrese a la Tierra, el grupo de investigadores realizará estudios complementarios para ver qué cambios ha habido en cuanto a la expresión genética de las bacterias. «El ADN tiene una cantidad de genes y estos se expresan, pueden estar activos o inactivos, y lo que se ha visto es que cuando ciertos organismos están en condiciones de microgravedad, la actividad de los genes puede cambiar. Si tengo un gen que produce una proteína que tiene que ver con el metabolismo en una cantidad fija en la Tierra, cuando viaje al espacio puede producir más o menos, es decir, hay una desregulación. Eso puede causar que algunos sistemas o células no funcionen de manera óptima en el Espacio».

Así, aunque no es una alteración ni mutación genética como tal (porque no hay un cambio en el ADN de la bacteria, sino en la expresión, en su actividad), esta desregulación puede comprometer, de igual manera, a los cuerpos humanos cuando estén en el Espacio.

El proyecto cuenta con el apoyo de la Fundación Universitaria Los Libertadores (Colombia) y la Universidad Ricardo Palma.

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(FIN) IVM/SPV

Publicado: 7/2/2022

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