La mayoría de los atacantes sufre alguna gran dificultad en su vida el año previo al episodio de violencia masiva, según un estudio

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(CNN) — Los atacantes que perpetran actos de violencia armada suelen mostrar un comportamiento amenazante o violento mucho antes de cualquier incidente y, a menudo, sufrieron algún revés importante en su vida durante el año anterior al ataque, según un análisis recientemente publicado por el Centro Nacional de Evaluación de Amenazas del Servicio Secreto de EE.UU. (NTAC, por sus siglas en inglés).

“El análisis determinó que la mayoría de los atacantes habían experimentado algún episodio estresante importante durante el año anterior al ataque —incluidos problemas financieros, familiares y de salud— y que la mitad de los atacantes estaban motivados, al menos parcialmente, por algún conflicto, ya sea por un problema en el lugar de trabajo, por errores personales o por asuntos domésticos”, dice el informe.

Los analistas del Centro Nacional de Evaluación de Amenazas revisaron 173 tiroteos masivos entre 2016 y 2020 en los que tres o más personas murieron o resultaron heridas en áreas públicas o semipúblicas, como lugares de culto, negocios y escuelas.

En los ataques en los que se usaron armas de fuego, más del 75 % de los perpetradores usaron armas de fuego adquiridas legalmente, mientras que casi una cuarta parte de esos ataques involucraron al menos un arma de fuego adquirida ilegalmente, según el informe, ya sea mediante robo, testaferros o vendedores privados.

“Está sucediendo con demasiada frecuencia”, dijo a los periodistas la doctora Lina Alathari, directora del Centro Nacional de Evaluación de Amenazas.

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El informe dice que, si bien aproximadamente el 57 % de los atacantes eran blancos y el 34 % eran negros, no existe un perfil demográfico estándar de los posibles atacantes. Sin embargo, los patrones de comportamiento entre las personas inclinadas a la violencia sí son notablemente similares.

La mayoría de los atacantes son hombres y habían despertado la preocupación de otros previamente, ya sea a través de amenazas o de comunicaciones perturbadoras, cambios de comportamiento o actos de violencia.

“Se descubrió que casi la mitad de los atacantes tenían antecedentes de violencia doméstica, comportamientos misóginos o ambos”, dice el informe.

Los recientes tiroteos en California, que dejaron varios muertos en solo tres días, dejan en evidencia la variedad de tipos de atacantes y sus motivos. Los presuntos tiradores eran hombres asiáticos de 66 y 72 años, atípicos de acuerdo con el informe del NTAC.

“Se debe alentar a los miembros de la comunidad a denunciar comportamientos que les preocupen por su seguridad o por la de los demás”, dice el informe, que destaca a su vez “la mayor necesidad de recursos comunitarios para abordar los problemas de salud mental, el aislamiento social, el abuso de sustancias y a las personas en crisis».

Agentes de Policía afuera de una escuela que alberga un programa educativo después de un tiroteo el lunes en Des Moines, Iowa. (Zach Boyden-Holmes/AP)

El análisis encontró que la mayoría de los atacantes habían experimentado algún problema de índole personal significativo en el año anterior al ataque, como problemas financieros, familiares y de salud. La mitad de los atacantes estaban motivados, al menos en parte, por algún conflicto, ya sea por un problema en el lugar de trabajo, por errores personales percibidos o por problemas domésticos.

“Las opiniones extremas o basadas en el odio juegan un papel destacado en las motivaciones de una quinta parte de los ataques”, según el informe, incluso contra mujeres, policías, grupos raciales, religiosos y políticos.

Casi dos tercios de los atacantes tenían antecedentes penales, según el análisis, con más de un tercio habiendo enfrentado previamente cargos por delitos violentos y el 41 % involucrado en al menos un incidente de violencia doméstica.

Alathari dijo que los datos del informe son cruciales debido a que las comunidades y las empresas están buscando formas de detener de manera efectiva los actos masivos de violencia.

También señaló que los entrenamientos del NTAC atraen a decenas de miles de participantes, desde miembros de las fuerzas del orden locales hasta ligas y equipos deportivos profesionales.

A pesar de la clara evidencia de que existen patrones de comportamiento compartidos y de que las escaladas son predecibles, Alathari dijo que con frecuencia escucha sobre las dificultades para desarrollar una política efectiva.

“Creo que el mayor desafío está en equipar a las comunidades con recursos y también en tener programas implementados que aseguren que la información no se pierda”, dijo.

Alathari enfatizó la importancia de la aceptación de los líderes de alto nivel, desde políticos hasta dueños de negocios, y contar con los recursos para responder son cruciales.

“No es solo responsabilidad de una persona. La mejor práctica que defendemos, de hecho, en muchas de nuestras capacitaciones, es la de la evaluación multidisciplinaria sobre amenazas de comportamiento”, concluyó.