La lucha contra las drogas causa una pandemia de sida, afirman

0
244

Los Gobiernos de todo el mundo han fracasado en su lucha contra la droga y sus acciones en este sentido han provocado una pandemia de sida entre los drogadictos, según concluye un informe publicado por un laboratorio de ideas.

El estudio «La guerra contra la droga y el VIH/Sida: cómo la criminalización del uso de drogas alimenta la pandemia global» ha sido elaborado por la Comisión Global de Política sobre Drogas.

Entre sus firmantes figuran seis expresidentes de países como Colombia, Brasil, México o Chile, el antiguo ministro español y exalto funcionario de la UE Javier Solana y el escritor peruano Mario Vargas Llosa.

Su publicación se produce un mes antes de la Conferencia Mundial sobre el Sida,que reunirá al mayor número de expertos en esta enfermedad en Washington entre el 22 y el 27 de julio.

En su informe, la comisión califica la lucha global contra la droga de «fracaso» por encarcelar a drogadictos no violentos y alejarles de los sistemas públicos de salud, lo que ha aumentado los contagios del VIH, cuya causa principal es el uso compartido de jeringuillas.

El informe arremete contra Estados Unidos, China, Rusia y Tailandia por «ignorar la evidencia científica y las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud y resistirse a la implementación de programas de prevención del VIH», lo que ha dado pie a «consecuencias devastadoras».

Según los datos de este grupo de expertos, una cuarta parte de los estadounidenses infectados por el VIH pasan por instalaciones penitenciarias al menos una vez al año.

Por el contrario, el documento alaba la actuación de países como Australia, Portugal o Suiza, en los que «la adicción se trata como un problema de salud» y en donde el contagio del VIH entre drogadictos casi se ha eliminado.

Se proponen reformas que «rompan el tabú», como sustituir la pena de cárcel por atención sanitaria y programas de desintoxicación a quienes lo necesiten. Otras medidas son la despenalización del cannabis, el acceso a jeringas estériles, salas de inyección higiénicas y programas de prescripción de heroína.

EFE