LA LOBOMANIA VEGUETANA: El Lobo, voz principal de la Sociedad Privada es de vegueta – Huaura

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Huaral Pe

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Miró hacia la derecha, hacia la izquierda, lanzó una mirada en diagonal hacia su representante y con tan solo un gesto en el rostro le preguntó si era real lo que había escuchado. El movimiento de arriba hacia abajo, en señal de confirmación, bastó para que cierre los puños, mire de nuevo hacia arriba, aunque esta vez para decir: Gracias, Dios.No era para menos la reacción de José Luis Arroyo, le acababan de confirmar que en junio próximo realizará una gira en tierras argentinas. 25 años detrás de un micrófono, arriba de un escenario y al fin logró concretar un viaje al exterior al lado de su orquesta.No pasaron ni dos minutos para que abandone la oficina les pida a los integrantes de su orquesta seguir trabajando con la misma humildad que ha llevado a la Sociedad Privada a convertirse en el segundo grupo de cumbia más solicitado en el mercado, tan solo por debajo del boom llamado Corazón Serrano.Pero toda historia tiene un pasado que muchos no quisieran repetir. Administrador de empresas de profesión, José Luis ha tenido que atravesar por diversos obstáculos que le puso el destino, desde quedarse varado en la carretera por dos días sin comida hasta perder el nombre de su orquesta, tras una estafa.

EL CUENTO DEL LOBO
El talento para el canto nació desde la escuela en Végueta, ciudad de Huaura. Como todo muchacho hiperactivo, se ofrecía para salir a las actuaciones, aunque por aquella época deleitaba con canciones salseras y también con merengues.Con tan solo 18 años, un amigo le propuso dejar su ciudad para irse a Tingo María para integrar una orquesta de las tantas que se formaban en esta zona del país. Sin pensarlo dos veces, Arroyo aceptó y, rápidamente, fue incorporado a un grupo.Sin embargo, no quería tan solo cantar y, aunque por un tiempo radicó en Aucayacú, se las ingenió para ingresar a la universidad en 1991. Desde entonces, los micrófonos y libros era lo único en que pensaba, hasta que conoció a su actual esposa.Un año después, nació su primer hijo, Gianmarco, quien hoy canta al lado de su padre. A los 23 años, José Luis era padre, universitario, esposo y cantante, responsabilidades que lo llevaron a pensar en formar parte su propio grupo, pero necesitaba un impulso.Al mismo tiempo, el director de la orquesta que integraba lo convenció en que necesitaba un apodo para que la gente lo reconozca. Por ese entonces, José Luis ‘Puma’ Rodríguez sonaba fuerte en Tingo María y el manager pensó en que él debía ser José Luis ‘Lobo’ Arroyo y así fue. Aquel apodo sigue hasta hoy.

INTERNACIONAL PRIVADOS
Una clase de Constitución de Empresas bastó para que José Luis se convenza en fundar su propia orquesta. Las palabras de su docente lo llevaron a hablar con algunos de sus compañeros para formar un grupo.“En el tercer o cuarto ciclo, el profesor nos dijo ‘si eres contador, pon tu estudio contable; si eres heladero, pon tu fábrica de helados’, nos instaba a que tengamos ambición. Yo me dije ‘yo soy integrante de un grupo, entonces, voy a poner mi propia orquesta’”, recordó el cantante.Junto a otros cuatro compañeros de Explosión Latina, orquesta del que era parte, hablaban de la idea de fundar un nuevo grupo. Cuando ya lo tenían todo más claro, solo faltaba ponerle el nombre. Como sus reuniones eran en estricto privado para que nadie los descubra, pensaron en Internacional Privados.Para la primera presentación del grupo, a fines de 1994, tuvieron que alquilar equipos de sonido. Apenas algunas personas habían llegado hasta Villa Potokar, pero eso no fue óbice para que los muchachos disfruten de su primer concierto el público. Los pocos asistentes fueron testigos de la entrega de los músicos.Poco a poco, las personas avisaban que el ‘Lobo’ ya no estaba en Explosión Latina, sino que tenía su propio grupo. El tema ‘No hay felicidad’, el primero de Privados, comenzó a sonar en las radios locales, la popularidad se iba ganando paso a paso.En 1998, la orquesta llegó a Lima para su primer concierto en Lima, un local de la Carretera Central, en Ate, seria testigo de la primera presentación del ‘Lobo’ en la capital. Sin embargo, sabían que no congregarían a más de mil personas.Además de ser un grupo nuevo en Lima, metros más allá se iba a desarrollar una caravana musical de Eusebio ‘Chato’ Grados. Pese a ello, llevaron más espectadores, lo que lo valió para que el cantante folclórico se comunique con ellos y les proponga convertirse en su representante en la capital. Rápidamente, José Luis y sus socios aceptaron.Cuando ya comenzaban a ganarse un nombre en la capital y actuaban como teloneros de grupos como Armonía 10, Agua Marina o Rossy War, la esposa de Grados falleció en un accidente vehicular. El artista les comunicó que se encontraba devastado y no podía seguir representándolos.Con el sabor a revancha, emprendieron el regreso a Tingo María, en donde ya habían consolidado un mercado, pero querían expandirse por todo el país.El éxito del ‘Lobo’ y Privados llegó a oídos de Jeanet Barboza, quien los convocó para que se unan a sus ‘Supermovidas’. Es así que retornaron a la capital en el 2000 y consiguieron importantes conciertos, los mismos que lo hicieron conocer a un empresario que terminó por quitarles el nombre del grupo“Cuando tú eres provinciano y vienes a Lima, quieres triunfar, piensas en grande. Firmamos un papel y no medimos las consecuencias, nunca lo imaginamos. Cuando nos dimos cuenta, ya nos habían estafado. Quisimos buscar abogados, pero nos pedían dinero y no teníamos. Nos fuimos a Tingo María”, relató José Luis.

UN NUEVO COMIENZO
En ese momento, el ‘Lobo’ pensó en retirarse de la música y ejercer su profesión. Ya lo tenía todo planeado, mientras conseguía un trabajo en Huánuco, realizaría los trámites para obtener el título profesional de licenciado, pero fue su esposa quien le pidió no abandonar ese sueño del cual le hablaba desde que eran enamorados.“Mis niños estaban chicos, ella me comprendió, pero me dijo algo que hasta ahora no me olvido. Me dijo que yo cantaba muy bonito y cualquier canción que yo cantara le iba a gustar el público”, contó emocionado José Luis.Ya convencido en que merecía una segunda oportunidad, pensó en un nombre que lo relacionara al grupo que había perdido y fue así que nació la Sociedad Privada, sin embargo, le agregó El Lobo al inicio para que el público los diferencie.Si bien ya tenía nombre y músicos, no contaba con temas. La mano amiga llegó desde Lima. Compositores como Willy Sánchez, Luis Zambrano y Miguel Laura no dudaron en apoyarlo y enviarle composiciones. El primero de los mencionados le escribió ‘Aléjate de mí’ y ‘Decías que me querías’, temas que meses después se convirtieron en un éxito.No quedaban dudas, el Lobo volvía a resurgir. En el 2004, grabó uno de los temas símbolos de su carrera ‘Si te vas, ¿qué haré?’.“Gracias, cariño, por haberme amado, por los buenos tiempos que pasé contigo. Gracias, mi vida, no te olvides, dame un beso y vete sin mirar atrás”, se escuchaba, cuatro años después, en la mayoría de radios del Perú, aunque en la voz de Lucho Paz.Arroyo tuvo sentimientos encontrados cuando escuchó su canción, en la voz de otro, pero ello lo motivó a seguir trabajando para que pueda conquistar el mercado limeño.

El sueño seguía latente. El cuento ya se estaba cansando de ser cuento y quería convertirse en realidad.Cuando Grupo 5, Hermanos Yaipén, Kaliente, Caribeños y América estaban en su mejor momento, el Lobo recuerda que solo venía a la capital a seguir grabando temas. Algunas presentaciones no superaban los 500 espectadores, pero sabía que tarde o temprano la música de la Sociedad Privada conquistaría Lima y así fue.Aunque goza de popularidad – y no de fama, como lo recalcó -, el ‘Lobo’ afirmó que es consciente que todo tiene su techo, pero, mientras llegue eso, seguirá trabajando como la primera vez que estuvo arriba de un escenario y llegar a más peruanos.Los viajes al extranjero ya llegan, hace poco lograron un convenio con la radio cumbiambera más importante del país y pelean palmo a palmo con Corazón Serrano para ser los favoritos del público. Suceda lo que suceda, José Luis Arroyo garantizó que no perderán la humildad que los ha llevado al sitial en donde se encuentran.

FUENTE: LA REPUBLICA

Huaral Pe