Huarochirí: Alternativa turística a solo 2 del bullicio Limeño

0
343

Pocos son los limeños que se atreven a dejar Cieneguilla y continuar por esa infame carretera que apunta hacia las desconocidas sierras huarochiranas de la cuenca del río Lurín.

Algunos llegan hasta Antioquía y retornan a Lima sin saber que a sólo una hora de camino pueden llegar hasta San José de Chorrillos.

La primera sorpresa es comprobar que la carretera desde Antioquía a San José de Chorrillos mejora considerablemente. No tiene asfalto pero está bien afirmada y humedecida para evitar los “terrales”.  Además, es lo suficientemente ancha como para conducir sin preocupaciones y sube en serpentín hasta Chorrillos.

La segunda sorpresa es el propio poblado, que parece instalado sobre un enorme balcón que corona una montaña desde donde se puede contemplar el magnífico paisaje de la cuenca alta del río Lurín.

En Chorrillos existe un alojamiento municipal y se puede visitar su iglesia y la célebre campana “María Angola”, considerada la más grande de todo Huarochirí.

En el local del único colegio chorrillano funciona también una planta de transformación de manzanas y menbrillos –auspiciada por el Instituto de Desarrollo y Medio Ambiente– donde se pueden adquirir vinos y vinagres, extractos y mermelada de manzana, con la garantía de que se trata de productos orgánicos sin fertilizantes ni plaguicidas químicos.

San José de Chorrillos también tiene un mirador –estuvimos en la inauguración hace apenas cinco años– que ahora no recomendamos visitar porque está abandonado y sin sus bancas de granito. El piso luce peligrosas grietas y los baños no tienen agua ni puertas.

La tercera sorpresa es que en las afueras de Chorrillos se ha instalado un “glamping” –léase campamento con “glamour”–  que consta de dos grandes domos para alojamiento y uno más grande que servirá como comedor para los turistas.

Allí encontramos al conocido viajero y expedicionario Eugenio Encina Robledo, gestor de la obra, quien anuncia que el nuevo campamento turístico funcionará desde los primeros días de junio con 5 domos-dormitorios y un área de servicios como para atender a 16 huéspedes.

Los domos son grandes carpas cilíndricas con una estructura reticulada (triángulos de acero) que ofrece una gran resistencia y piso de madera suspendido.

Cada domo está cubierto con una tela de PVC de primera calidad. Tienen una gran ventana hasta el suelo que permite disfrutar el paisaje desde su cama o bolsa de dormir, y un techo transparente como para gozar el espléndio cielo nocturno de Huarochirí.

La cuarta sorpresa es que el “glamping” de Eugenio Encina también ofrece el servicio de canopy en cable, una actividad adrenalínica que consiste en  deslizarse entre montañas a través de gruesos cables de acero y con la ayuda de poleas y arneses.

Se trata de una actividad muy segura pero igual no es apta para cardiacos.

Más allá de las .sorpresas, puedo garantizar que, después de volar de un lado a otro de la quebrada a más de cien kilómetros por hora, todos los problemas se van al tacho (o al abismo) pues el canopy en cable es la mejor cura contra el estrés.

Datos

VIAJES.  Desde Cieneguilla el viaje puede durar dos horas. La pista de Cieneguilla y el tramo de la carretera hasta Antioquía están en mal estado. Desde Antioquía hasta San José de Chorrillos la ca-rretera está en muy buen estado.

TRANSPORTE. Existe servicio público desde Lima (hasta Langa o hasta Huarochirí), pero lo mejor es contratar colectivos en Cieneguilla.

ALOJAMIENTO. Para contactar con el “glamping” de Eugenio Encina: revisar su página pariacacacamp.blogspot.com, o llamar al teléfono 495-3028.