Hijo de Armando Manzanero implicado en robo de la región Lima

2
1570
En rápido accionar la Policia Nacional ubicó al implicado en el robo de los equipos  audiovisuales valorizados en más de 27 mil nuevos soles. equipos que fueron robados en los últimos días de la oficina de imagen del Gobierno Regional de Lima.
Rodrigo Manzanero, ingresço a laborar a la entidad regional, con la gestión de Javier Alvarado, según el registro SUNAT, este señor registra domicilio en Hualmay, y su RUC tiene vigencia recien desde el 28 de enero del 2011
RODRIGO MANZANERO CONFESO SOBRE SU VIDA EN EL 2006.
En Lima, Perú, encontramos a Rodrigo Manzanero, un hijo de Armando Manzanero que vive en la pobreza y desde hace años no tiene una relación cercana con el famoso cantautor. La prensa de ese país ha reseñado en varias ocasiones la difícil situación de Rodrigo y hasta se ha hablado de su drogadicción. Lo que hasta ahora se desconocía era parte de su pasado que hoy él mismo revela a Tv y Novelas: en una época trabajó como prostituto ¡y se acostaba con hombres y mujeres por igual!
-Rodrigo, ¿haber confesado tu drogadicción te ha traído problemas?
Sí. Cuando estoy en un trabajo, la gente comenta, me mira y se pregunta si aún soy drogadicto. Eso me indigna. Pero cuando escucho eso, les contesto: «Sí lo fui. Y con orgullo puedo decir que salí de ese mundo. Ya pasaron 10 años desde que me alejé de todo eso.
-¿No has recaído?
No, y ni siquiera me pasa por la cabeza. Soy una persona de 38 años de edad y tengo que pensar diferente. Aún no he llegado a lograr mis objetivos. Esto me ha servido de experiencia para inculcárselo a otras personas, sobre todo a los jóvenes. Salir no es fácil pero tampoco imposible. Lamentablemente, cuando tengo un trabajo y empiezo a laborar, a la semana me están botando por la desconfianza que existe por mi pasado.
-¿Pero has estado en varios trabajos?
Así es, y por eso a veces me pregunto para qué he cambiado. La verdad, no quiero volver a lo de antes, ya no quiero verme tirado en el suelo, golpeado, ni comiendo de la basura.
-Además de drogarte, ¿qué más hiciste?
Llegué a robar y me prostituí. He hecho de todo.
-¿Te has prostituido?
Claro. Me paraba en una esquina y me contrataban hombres y mujeres.
-¿En dónde era eso?
En Miraflores, el centro de Lima. Hombres y mujeres me llamaban para solicitar mis servicios, me pagaban y luego vendía la ropa que conseguía para terminar en lo mismo.
-¿Eras un gigoló?
Sí, vendía mi cuerpo.
-¿Qué sentías al venderte?
Nada, en esa época me la pasaba drogado. Para mí era una manera fácil de ganar dinero. Y como, gracias a Dios, estoy bien dotado, era muy solicitado.
-¿Y te acostabas con mujeres mayores?
Sí, con viejas, pero también con señoritas y muchachos.
-¿Cuánto cobrabas?
Dependía del auto que trajeran.
-¿Y si era un buen automóvil?
Cien dólares toda la noche, pero si era un ratito cobraba 10 dólares. El servicio incluía todo, pero siempre me cuidé con preservativos.
-¿No tenías problemas en acostarte con hombres?
No. Mi primera experiencia homosexual fue cuando salí del Colegio Leoncio Prado. Eso fue en 1986, a mis 17 años.
-¿Cómo sucedió eso?
Siempre me han gustado las mujeres, pero esa vez fui con un amigo a su casa. Estábamos echados en la cama, viendo Tv, empezó a manosearme y lo hicimos.
-¿Quiénes te buscaban más?
Los viejos. Tenían entre 45 y 50 años. Con el tiempo ya no me paraba en las esquinas, porque me hice de mi propia clientela.
-¿Qué fue lo más raro que te pidieron hacer?
Una señora me contrató para que tuviéramos sexo en una fábrica antes de que llegara su marido.
-¿Lo has hecho con más de un joven a la vez?
Sí, con dos. He vivido de todo en este mundo.
-¿Te cuesta hacerlo con los hombres?
Me gusta con las mujeres. Con los hombres lo he hecho solo por dinero.
-¿Qué más has cometido?
He robado y estafado. Cuando veía a alguien por la calle, lo agarraba del cuello y le quitaba su cartera y el celular. También estuve preso porque robé carros. Además robé cosas menores, como cámaras fotográficas, celulares y dinero. De hecho, ahora, estoy en un juicio.
-¿Por qué?
Por un robo menor. Me mandaron a cobrar una factura y me quedé con el dinero. La cantidad era de mil 200 soles (cinco mil pesos) y me denunciaron por dos mil 500. Acepté los hechos, porque pensé que sería una pena mínima, pero igual me fregaron. Tengo prohibido ir a ciertos lugares.
-¿Cómo es tu papá, Armando Manzanero?
Está bien en México, nos hablamos de vez en cuando.
-¿No te quieren tus familiares en México?
Se les hace muy difícil verme allá; siempre fui rebelde. Hice mi vida apartado de todos ellos y temen que vuelva a las drogas.
-¿El tema de la relación con tu padre nunca terminó de resolverse?
Nunca viví con él ni nos hemos sentado a hablar para resolver nuestras diferencias, porque siempre ha sido de decir: «Haz esto, haz aquello». Ni él me conoce a mi ni yo a él. No lo veo desde hace tres años.
-¿A los casi 40 años aún lloras por tu papá?
Aún lloro por él, soy su fan y siempre voy a sus conciertos.
-¿Existe un rechazo de su parte?
Lo que sucede es que hay un miedo de que yo caiga en lo mismo, porque para ellos es difícil aceptar que he cambiado.
-¿Actualmente tienes trabajo?
Hace unos meses estuve en un restaurante, pero es una pena que por terremoto se haya venido abajo. El segundo piso donde trabajaba se cayó.
-¿Estuviste en ese momento del terremoto?
No, yo viajé a Lima al cumpleaños de mi hijo, que fue el 4 de agosto, pero me quedé hasta el 12 de ese mes porque también mi festejo. Si no hubiera pensado en celebrarle sus dos años, quizá ahora estaría muerto como muchos peruanos.
Fuente: http://jorgepaucar2006.blogspot.com/

2 Comentarios