Fuerzas combinadas capturan a 11 terroristas y liberan a once niños

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En la tarde del jueves un equipo de élite de la Dirección contra el Terrorismo y de la Dirección Antidrogas ejecutó la ‘Operación Albergue’ e incursionó en una «base de apoyo» en San Martín de Pangoa, Satipo (Junín), donde los senderistas adoctrinaban y enseñaban a los menores a matar.

Ángel Páez

Doris Aguirre

 

En la tarde del jueves cinco de julio, después de un trabajo de inteligencia de casi cinco meses, agentes de la Dirección contra el Terrorismo y de la Dirección Antidrogas ejecutaron la ‘Operación Albergue’, que logró desmantelar un estratégico campamento senderista ubicado a la margen izquierda del río Mantaro, en la naciente del río Tincabeni, en el distrito de San Martín de Pangoa (Satipo, Junín). 

En lo que representa uno de los más contundentes golpes a la organización terrorista de los hermanos Víctor («José»), Jorge («Raúl») y Martín («Gabriel») Quispe Palomino, agentes de la Dircote y Dinandro  atraparon a 11 terroristas encargados de administrar y guarecer un centro de abastecimiento, entrenamiento y adoctrinamiento en medio de la selva. Unidades del Comando de Inteligencia y Operaciones Especiales Conjuntas (CIOEC), del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, participaron en la ‘Operación Albergue’  para desplegar anillos de seguridad y contención, ante la eventualidad de una reacción terrorista.

Si el «camarada José», líder de la organización senderista que se desplaza en el valle de los ríos Apurímac, Ene y Mantaro (Vraem), creyó que abrir otro frente de guerra en la selva cusqueña distraería a las fuerzas del orden, se equivocó. Es la primera vez que el «camarada José» recibe un golpe a gran escala.

De los 11 arrestados, cuatro son hombres y fueron sorprendidos armados, entre ellos Augusto Roca Gómez, «camarada Tío Jorge», responsable del campamento senderista.

Hasta el fondo

Nacido en Río Tambo, Satipo, el dos de setiembre de 1956, «Tío Jorge» no sólo es el mayor de todos los detenidos sino también se trata de un «cuadro», un militante con rango dentro de la organización. Hasta el momento, es el senderista del Vraem de mayor categoría atrapado por las fuerzas de seguridad.

Con los cuatro senderistas varones –además de «Tío Jorge», se identificaron como los camaradas «Rolo», «Eduardo» y «Tito»–, fueron sorprendidas siete mujeres adultas, quienes cocinaban y lavaban la ropa de los terroristas, y además se dedicaban al cultivo de productos de panllevar y a criar animales de granja, que se destinaban a los miembros de las columnas sediciosas. Algunas de ellas son parejas de los terroristas.

Las fuerzas combinadas también encontraron a 11 niños, de entre dos y nueve años (seis varones y cinco niñas), e identificaron que cinco son hijos de «mandos» senderistas.

Todos, adultos y niños, vestián el uniforme azul marino que caracteriza a los terroristas del Vraem.

El hallazgo de cuadernos escolares con consignas terroristas, así como fusiles de madera y maquetas de emboscadas, indican que en el campamento los senderistas adoctrinaban y entrenaban militarmente a los menores de edad.

cuenta regresiva 

Entre las pertenencias de los apresados se hallaron fotografías de otros niños, que serían los hijos de los líderes, pero que aparentemente no sería ninguno de los 11 menores encontrados en el lugar.

«Ha sido una operación de alta cirugía, una operación laparascópica, una acción que el ‘camarada José’ nunca se imaginó», dijeron a La República fuentes policiales que participaron en la ‘Operación Albergue’.

«Usamos nuestra red de fuentes, que incluye colaboradores que pertenecieron a la organización terrorista, y también aplicamos inteligencia electrónica para ubicar exactamente el centro de entrenamiento y adoctrinamiento. Podemos afirmar que la ‘Operación Albergue’ es el principio del fin de la agrupación del ‘camarada José’. Se acabó su supuesta fama de invunerable. Hemos incursionado en uno de sus campamentos más apreciados y lo destruimos», dijeron las fuentes.

Con el apoyo de helicópteros Mi-17 del Ejército, y de efectivos del Comando de Inteligencia y Operaciones Especiales Conjuntas (CIOEC), que integran efectivos de élite del Ejército, la Marina y de la Fuerza Aérea, el equipo combinado de la Dircote y de la Dinadro envió una unidad de avanzada: agentes disfrazados de campesinos. De esto modo lograron acercarse al campamento. 

Uno se resistió

«Una vez que se aproximaron al objetivo, dieron aviso en un momento en que los terroristas armados estaban distraídos. Es así que ingresaron las fuerzas combinadas y sorprendieron a los terroristas en un descuido. Solo dos tenían los fusiles en ristre: uno portaba un M4 de fabricación estadounidense y el ‘camarada Jorge’ tenía una Kalashnikov de manufactura rusa. ‘Jorge’ llegó a disparar una ráfaga, pero recibió una herida de bala y fue neutralizado», señalaron las fuentes.

«El resto de sediciosos no pudo alcanzar sus fusiles y fueron rápidamente reducidos. Eran los encargados de dar seguridad al campamento», explicaron fuentes policiales a La República.

Paradójicamente, las mujeres senderistas fueron las que ofrecieron mayor resistencia. 

«Nos decían: ‘Para qué nos quieren llevar si aquí estamos bien’. Otra afirmó: ‘Aquí tenemos nuestras chacras, nuestros hijos, ellos reciben alimento y educación, en la ciudad, en Lima, se van a morir de hambre’. Al mismo tiempo, los niños comenzaron a cantar un himno senderista. Parecían hipnotizados. Les llamaban ‘pioneros’. Tampoco se querían ir del sitio», relataron por su parte las fuentes castrenses. 

En el campamento se encontró un potente radiotransmisor cuyas claves solo conocía el «camarada Jorge». «Él era el responsable de la ‘base de apoyo’ y estaba en contacto directo y permanente con el ‘camarada José’. Nos dijo que tenía en la organización por lo menos 20 años y que su función era trasladar cada cierto tiempo el campamento a distintos lugares para que los niños no fueran detectados», informaron fuentes policiales que intervinieroin en la ‘Operación Albergue’.

En el terreno

Los terroristas y los menores fueron conducidos a la base de la policía de Mazamari, en Satipo, donde los esperaba un equipo de médicos para establecer el estado de salud en el que se encontraban. Los niños estaban desnutridos.

El mandatario Ollanta Humala se trasladó de Lima a Mazamari para recibir información en directo sobre los resultado de la ‘Operación Albergue’, que fue diseñada, planificada y dirigida por el jefe de la División Antiterrorista del Vraem, coronel PNP Vicente Álvarez Moreno. 

Precisamente, en la base de Mazamari, el coronel Álvarez explicó al jefe del Estado cómo se concibió la operación y qué es lo que consiguieron los agentes de la Dincote y de la Dinandro. Le mostró los cuadernos y manuscritos de los terroristas, así como el armamento de madera y las maquetas que utilizaban los senderistas para enseñar a los niños a matar.

El coronel Vicente Álvarez es un experimentado oficial contraterrorista. 

En 1998, organizó la operación de inteligencia que logró la detención de un miembro del Comité Central de Sendero Luminoso, el veterano Pedro Quinteros Ayllón, cuando pretendía rearmar en Lima a la agrupación subversiva.

El 2006, Álvarez condujo la operación que derivó en un enfrentamiento en el que murió Héctor Aponte Sinarahua, «camarada Clay», brazo derecho del «camarada Artemio». El propio «Artemio» admitió que la desaparición de «Clay», quien actuaba como jefe militar, fue una de las mayores pérdidas de su organización. Por esta acción, fue ascendido al grado de coronel.

Un equipo de inteligencia de la policía se encuentra con los detenidos en busca de información para identificar los escondites del cabecilla «José».❧

 

Humala promete más recursos y equipos para lucha antiterrorista

Luego de pasar revista a las armas y otro equipamiento decomisado a los subversivos, de verificar el estado de los detenidos, y de constatar la situación de los menores de edad, el presidente Ollanta Humala felicitó a las fuerzas del orden que intervinieron en la ‘Operación Albergue’ y dijo que proseguirán las acciones hasta liberar al último niño cautivo en poder de los terroristas. 

«Con esta acción hemos iniciado una operación que nos permite rescatar a nuestros hijos e hijas de la insania terrorista. Este esfuerzo el pueblo peruano lo reconoce”, expresó Humala en la base policial de Mazamari.

Humala retornó a Lima en el avión presidencial con los 11 niños rescatados y en compañía de su esposa. Cada uno llevaba en brazos a los niños más pequeños recuperados del campamento senderista.

“Esta tarea va a continuar. Ha sido una labor importante que marca un hito en la recuperación de nuestros niños. Sabemos que hay más niños y adolescentes capturados y adoctrinados de manera permanente, quitándoles su oportunidad de ser jóvenes, de desenvolverse en la sociedad y tener la oportunidad de estudiar”, añadió.

El jefe del Estado garantizó mayores recursos y equipos para las fuerzas de seguridad con la finalidad de que terminen por desmontar a la organización terrorista del Vraem.

En cifras

7 de los terroristas presos son mujeres, encargadas de cocinar, lavar, cultivar, cosechar y criar a los animales.

40 efectivos de la Dincote y la Dinadro participaron en la Operación Albergue.

55 años tiene Augusto Roca Gómez, el «camarada Tío Jorge», responsable del campamento senderista.