FFAA instalan seis bases en la selva del Cusco para combatir a terroristas

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NUEVA ESTRATEGIA. La Marina toma el control del río Urubamba en las poblaciones ribereñas de Camisea e Ivochote, y el Ejército se emplaza definitivamente en las localidades de Kepashiato, Incahuasi, Yuveni y Pucyura.

Ángel Páez/

El Ejército inició la instalación de cuatro bases contrasubversivas y la Marina de otras dos de vigilancia fluvial en la selva del Cusco, como parte de un plan destinado a mantener la presencia disuasiva permanente de las Fuerzas Armadas en dicha zona, donde ha incursionado un grupo senderista que se desplazó del valle de los ríos Apurímac y Ene (Vrae).

Como parte de la nueva estrategia, una vez que culmine la habilitación de los cuarteles militares, en breve plazo las Fuerzas Armadas desplegarán una contraofensiva antiterrorista para destruir a la columna que se ha trasladado del Vrae bajo la conducción de Martín Quispe Palomino, “camarada Gabriel”.

La decisión de los altos mandos de establecerse definitivamente en la selva del Cusco se debe en buena medida a que por información de inteligencia las Fuerzas Armadas se han informado de que la cúpula senderista del Vrae se ha propuesto abrir un nuevo frente en los distritos de La Convención y Echarate, con la finalidad de intentar distraer la acción contrasubversiva en el valle de los ríos Apurímac y Ene, que ha conseguido reducir el ámbito de acción de la organización criminal.

En el caso del Ejército, las Bases Contrasubversivas se habilitarán en las localidades de Kepashiato, Incahuasi, Pucyura y Yuveni. Los trabajos de construcción están a cargo de la 22ª Brigada de Infantería del Ejército que, en un plazo más rápido de lo esperado, culminará con las obras.

De manera que en breve los efectivos que se encontraban temporalmente en las escuelas de Kepashiato y Yuveni se retirarán definitivamente para trasladarse a sus establecimientos recién edificados.

En Incahuasi y Pucyura los militares se encuentran instalados en carpas de plástico temporales.
 

TIENEN EFECTO DISUASIVO

En el caso de la localidad de Kepashiato, la base contrasubversiva se erigirá a cuatro kilómetros de distancia del colegio donde se encontraban los efectivos temporalmente, punto desde donde pueden mantener el control sobre áreas sensibles de la zona.

Respecto a las tropas en Yuveni, los efectivos están ubicados en un ala de la escuela, pero distantes de los salones de dictado de clases. Las autoridades han donado un terreno para la construcción de la base.
Las bases de Incahuasi y Pucyura también son de importancia estratégica. Buscan cortar las vías de escape de los terroristas o detectar sus movimientos con el propósito de atacar a las fuerzas de seguridad.

“Por inteligencia nos hemos enterado que los terroristas pensaban que después de la ‘Operación Libertad’ las Fuerzas Armadas se retirarían de la selva del Cusco. Pero se equivocaron. Se quedarán permanentemente hasta terminar con la presencia senderista en la zona. Las bases no solo representan seguridad para la población sino también posiciones de avanzada contraterroristas. Ya no van a tener libertad para desplazarse con tanta facilidad. Ahora habrá un estricto control. Pronto se verán los resultados de la nueva estrategia”, dijeron fuentes militares.

Por su parte, la Marina ya instaló bases de control fluvial en Camisea e Ivochote, emplazadas en las riberas del río Urubamba. Contarán con cinco poderosas lanchas Hovercraft de fabricación inglesa, recientemente adquiridas por la institución naval, y que pronto serán derivadas a la selva cusqueña.

Con las Hovercraft –dos de las cuales cumplen un papel decisivo en las bases de Pichari, en el Vrae, a la que se sumará la de Puerto Prado-, la Marina por primera vez asume el control de ríos antes inaccesibles, de gran importancia para la lucha contra la subversión, que se financia con el narcotráfico, el contrabando de insumos químicos y la tala ilegal de madera.

Las nuevas bases de control fluvial de la Marina están dotadas por personal especializado de las Fuerzas de Operaciones Especiales (FOES), la Infantería de marina y de Guardacostas.

Las lanchas Hovercraft son capaces de desplazarse sobre agua, tierra, lodo, junco, hielo o fuertes corrientes, y están en condiciones de participar en patrullas de interdicción fluvial de noche o de día, y en misiones de búsqueda y rescate, evacuación de heridos, extracción de efectivos y apoyo logístico, entre otros.

Las Hovercraft  cuentan con una ametralladora múltiple Dillon M-134, calibre 7,62 x 51. Dispone de seis bocas y puede disparar de 500 a 4 mil proyectiles por minuto, lo que la convierte en un arma de gran poder de fuego.

“La sola presencia de los Hovercraft en los ríos tienen un efecto disuasivo. Son lanchas de gran potencial de desplazamiento. Su rapidez contribuye a ejecutar operaciones incluso en superficies difíciles como el lodo y la tierra. Vinieron expertos de la fábrica del Hovercraft especialmente para adiestrar al personal. Es un arma que encaja muy bien con las exigencias geográficas de la selva cusqueña”, informaron fuentes militares.

El Ejército también ha iniciado la habilitación de varios helipuertos con el fin de apoyar acciones de intervención rápida con el sembrado de patrullas y la extracción de efectivos heridos. El instituto militar ha previsto un mayor flujo aéreo en la zona para potenciar las acciones contraterroristas.

“No va a pasar mucho tiempo para que se conozca el impacto de la nueva estrategia para acabar la presencia senderista. Nos estamos preparando para aplicar golpes de sorpresa”, indicaron las fuentes castrenses. 

 

Claves

Efectivos de las Fuerzas Especiales y del Batallón Contrasubversivo 314º están a cargo de las Bases Contrasubversivas del Ejército en la selva cusqueña.

Las fuentes militares también se refirieron al fortalecimiento de la Inteligencia, pero evitaron señalar detalles por razones de seguridad.

La Inteligencia falló notoriamente en la reciente “Operación Libertad”, cuyo objetivo era rescatar a los trabajadores de Camisea, encontrar a los policías desaparecidos y darle un severo golpe a los senderistas. Ninguno fue capturado.