Emergencias de EsSalud en Arequipa están al borde del colapso

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Joyce Guzmán y Jorge Malpartida. Una mujer sufre un sangrado vaginal. Acude de emergencia al hospital de EsSalud «Edmundo Escomel», ubicado en el distrito de Paucarpata (Arequipa). Después de dos horas de «peloteo», por la gravedad de la hemorragia  la derivan al nosocomio de Yanahuara. La trasladan en ambulancia, pero al llegar a este nosocomio nadie la atiende. La excusa: había muchos pacientes.  A tanta insistencia consiguen intervenirla. Le detuvieron el sangrado y le practicaron un examen para descartar cáncer.  En EsSalud le dijeron que vuelva en seis meses por los resultados. Una locura. Si a esa paciente le detectan cáncer,  no tendrá tiempo para curarse.

 Estas historias de maltrato en la Seguridad Social son comunes debido al estado calamitoso en el que se encuentran los servicios de emergencia y la  atención en consultorio externo. Este medio lo probó en un recorrido que hizo por los hospitales Carlos Alberto Seguín Escobedo (Case), Yanahuara y Edmundo Escomel.

HACINAMIENTO 

Las emergencias de estos hospitales colapsaron. En la del Carlos Alberto Seguín, los pacientes invadieron los pasadizos. Las camillas están separadas por biombos. Otros están en habitaciones, donde solo debe haber dos camas, sin embargo hay seis pacientes internados.

«Aquí uno llega con una diarrea y sale con una gripe más, es terrible», dice una anciana, en la sala de observación, en medio de dos varones. Uno de ellos en su camilla tiene un rótulo inscrito: neumonía. Tose  intensamente. En este hospital no hay diferenciación de género. Hombres y mujeres comparten una sola habitación, lo que viola las normas de bioseguridad. Estas reglas son claras. Un paciente corre el riesgo de coger una infección intrahospitalaria si es que no se cumplen reglas de protección.  Estas señalan que los nosocomios deben tener  ambientes libres para la circulación de personas, respetar estrictamente la señalización y las normas de protección (uso de mascarillas, gorros, guantes y zonas de aislamiento para enfermos contagiosos). 

Esta situación se agravó en los días de paralización de los médicos de EsSalud. No hubo atención en consulta externa. La mayoría de enfermos que demandaba un tratamiento urgente ingresaron por emergencia. El hacinamiento  fue mayor. Según la presidenta del cuerpo médico del hospital, Rossana Medina, en este servicio se realizaron 120 atenciones al día. Los ambientes solo están planificados para 70.

En la emergencia del hospital de Yanahuara, la situación es similar. En un ambiente hallamos a seis personas en sillas de ruedas, algunas con suero, otras con nebulizador y a una anciana con la presión alta. Otra vez varones y mujeres juntos en el mismo cuarto. La misma constante se da en el «Edmundo Escomel». «Una vez llegué con dolor de estómago y no había ni donde sentarse, este lugar es demasiado pequeño», se queja una asegurada por la estrechez de los ambientes. 

SOBRECARGA LABORAL

No solo se quejan los pacientes. También médicos, enfermeras y personal auxiliar que laboran en EsSalud. Tienen sobrecarga laboral. La secretaria general de las enfermeras del Case, Libia Murillo, denuncia que no se dan abasto. EsSalud Arequipa fue planificado para 350 mil asegurados y en la actualidad son 526 mil 235. «Una enfermera atiende hasta 25 pacientes, cuando lo normal es 16. No tenemos personal suficiente», dice. Solo en ese nosocomio hay un déficit de 35 profesionales.

Según Medina, la sobrecarga de trabajo genera estrés laboral. 70% de médicos lo padece. Eso también explica los maltratos a los pacientes y la deficiente atención. El personal médico se alimenta mal y descansa poco. Eso los hace vulnerables a contraer enfermedades infecciosas como la TBC y hepatitis, depresión, hipertensión, diabetes y enfermedades neoplásicas.

“Estos elementos generan  frustración en el médico, que puede maltratar al paciente cuando se le asignan citas adicionales. A veces hay conflicto cuando se incluyen consultas extra en los turnos”, explica Medina. Aunque también habría que precisar que muchos de estos galenos trabajan en clínicas privadas, en donde su atención sí es muy esmerada. No sucede lo mismo en el Seguro Social.

Según cifras de EsSalud, en este año se atendieron por emergencia 426 mil 500 pacientes en la región. Con los  900 médicos que existen en los hospitales, es casi imposible satisfacer tal demanda. LARGA ESPERA

Los problemas de EsSalud también se trasladan a los consultorios externos. Conseguir una cita en los hospitales puede demorar hasta un mes. A veces, el asegurado consigue el cupo cuando ya está curado de la enfermedad que padecía. Mucho peor es cuando lo programan para una operación quirúrgica. Algunos tienen que esperar hasta cinco meses.

Francisco Rodríguez espera hace dos horas y media frente al consultorio de traumatología del Case. En enero se cayó mientras bajaba por las gradas y se dañó la rodilla. Ahora tiene dificultad para caminar. Hace meses deben operarle para arreglar la lesión que tiene en las articulaciones. 

“Pero para sacarme la placa esperé un mes, para los análisis de sangre otro mes. La programación de citas es lo más molestoso”, cuenta este técnico en enfermería que hoy ha dejado de laborar para hacerse atender. 

Lamentablemente, la consulta que esperó durante semanas coincidió con la huelga de médicos de EsSalud. “Supongo que pasando esta protesta me operarán”, dice. Lo que no sabe este hombre que ha aportado por más de 27 años al seguro es que, según cifras de EsSalud, hay más de 1,200 operaciones embalsadas.  Rodríguez, si es que finalmente es atendido por algún médico, tendrá que esperar 30 días más por un cupo para su ansiada intervención quirúrgica.