El peor arranque de un gobierno en los últimos años: ningún presidente nombró tantos PCM en sus primeros 6 meses de gestión

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Tras la salida de Héctor Valer, el presidente Pedro Castillo nombrará a su cuarto Presidente del Consejo de Ministros en poco más de 6 meses de gobierno. Una situación nunca vista al iniciar un mandato presidencial en el Perú, al menos en los últimos 20 años. Se trata del peor arranque de un gobierno que se recuerde.

Si tenemos en cuenta los últimos 20 años, Alejandro Toledo inició su gobierno con Roberto Dañino como premier por 11 meses; Alan García tuvo dos años a Jorge del Castillo; Ollanta Humala nombró a su tercer gabinete recién en su segundo año y Pedro Pablo Kuczynski mantuvo a Fernando Zavala poco más de 13 meses.

«El escenario de inestabilidad que vivimos nos termina afectando a todos los peruanos. Y esta alta rotación de funcionarios públicos encuentra una primera razón en la debilidad de los partidos políticos», sostiene el analista político Gianfranco Vigo, para quien el nivel de inestabilidad visto en este gobierno tiene que ver con la débil clase política que postula a cargos importantes cada cinco años, para la cual lo más importante es el caudillo por sobre la organización. «Pedro Castillo no es una persona que necesariamente entienda el ideario del partido por el que postuló o que se identifique con los postulados de dicho partido, sino más bien que se ha conseguido sus propios asesores, de acuerdo a lazos de confianza en un ambiente que se rige no tanto por el conocimiento sino más bien por la cercanía, si son paisanos o algo por el estilo. Eso impidió que se pueda haber tenido un primer equipo de gobierno importante».

A diferencia de crisis anteriores, esta es causada principalmente por el propio Ejecutivo, sostiene la politóloga Paula Távara. Ella agrega que, si bien estos cambios tienen consecuencias políticas sobre la credibilidad y la percepción de capacidad del Presidente de la República, no debemos olvidar las consecuencias que recaen sobre todos los peruanos. «Los ministros y ministras gestionan servicios públicos, programas que tienen que seguir adelante y que si constantemente estamos enfrentándonos a nuevas personas en el gabinete, que tienen que empezar de cero, que tienen que conocer su sector, además con nombramientos que no conocen el sector, eso lleva a que toda la gestión del estado se vea demorada».

Radiografía de una crisis

«Creo que efectivamente este es el gobierno más inestable que hemos tenido desde el retorno a la democracia», comenta Paula Távara. «Inestable en muchos sentidos: en su relación con el Parlamento, en la constante variación de ministros y además, en este caso queda claro, en las crisis que el propio gobierno se genera», acota.

Porque si bien por lo general los problemas de un gobierno se suelen generar entre más de dos actores políticos, esta vez los especialistas coinciden en que la última crisis del gabinete nació y creció en el Ejecutivo. «Creo que esta última crisis no se la puede atribuir a las decisiones del Parlamento, sino enteramente a los errores que ha tenido el gobierno, principalmente el presidente Pedro Castillo«, comenta la politóloga Katherine Zegarra.

«Si bien también hay otras crisis y otras situaciones de confrontación que se han vinculado con el Parlamento, esta crisis en particular que estamos viendo con el gabinete Valer es una crisis que el propio Ejecutivo ha generado», concuerda Paula Távara.

Otro factor a tener en cuenta es el tiempo que demora el presidente en resolver las crisis políticas, la incertidumbre y poca claridad no sólo es negativo para la ciudadanía, sino también para la democracia. «Es difícil en estos momentos identificar qué pueda suceder con el gobierno de Pedro Castillo. De hecho, ni siquiera se puede identificar cuánto es el periodo que va a durar su gobierno, a pesar de que en la Constitución se señala que son 5 años. Esta inestabilidad generada, en buena parte por él, nos dejará en otra crisis política en la que los ciudadanos son quienes más sufren las consecuencias», sostiene Katherine Zegarra.

«Mucha improvisación, mucha incapacidad, muchos perfiles que no cumplen con los requerimientos para asumir la función pública… eso hace que tengamos una mala concepción del presidente o de lo que es el pueblo», reflexiona Gianfranco Vigo. «El arte de gobernar también implica ciertos conocimientos, ciertas capacidades. No solo puedes dejarte llevar por la intuición o lo que conoces superficialmente, no puedes ir a la deriva».

Si bien en algunos casos la relación con el Legislativo provoca problemas políticos, en esta ocasión, coinciden los especialistas, el Ejecutivo ha provocado su propia crisis. Los peruanos seguimos esperando soluciones.