El despegue de zonas rurales estaría generando una «globalización interna»

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CONSORCIO DE INVESTIGACIÓN ECÓNOMICO Y SOCIAL (CIES)

La economía rural en nuestro país ha mejorado bastante en los últimos años. De comprobarse la existencia de un nuevo dinamismo en la economía rural, como fenómeno general, no aislado en algunos valles, se estaría ante un quiebre histórico, un giro en el patrón de estancamiento que habría caracterizado la economía rural, especialmente el de la sierra.

El origen del estudio fue una preocupación presidencial expresada en el mensaje del 28 de julio del 2008. “La mayor dificultad en la lucha contra la pobreza es la dispersión poblacional y la distancia andina. Las carreteras y los puentes son el mejor instrumento de inclusión contra la pobreza”, decía el presidente. La preocupación presidencial llevó a la formulación de una propuesta de investigación a través del Consejo Consultivo del Sector Público del CIES, planteándose un estudio para evaluar y documentar los presuntos obstáculos geográficos a la inclusión económica y social de la población rural.

EL “BOOM” DE LA SIERRA
Una fuente de evidencia sobre el nexo distancia-pobreza se basa en un examen de la evolución del sector rural en su conjunto, desde 1900. Esta revisión de la tendencia histórica fue sugerida, por las observaciones contraintuitivas recogidas durante las visitas de campo. El conjunto de evidencias y percepciones sustenta la probabilidad de un quiebre en la tendencia histórica del ingreso rural: la tasa de crecimiento en el ingreso por habitante del sector rural se ha elevado de un nivel aproximado de 1,5% anual durante casi todo el siglo XX, y probablemente menos para el minifundista de la sierra, a un nivel de 5,1% anual desde el año 1995.

Si bien la magnitud de la elevación de ingresos merece ser destacada, el aspecto más positivo y novedoso de ese aumento es que no obedece a un patrón de desigualdad y se caracteriza más bien por una sorpresiva equidad distributiva en cuanto a sus beneficios. El estudio muestra, como evidencia, que el jornal promedio en 151 distritos de alta pobreza se elevó de S/.8,4 a S/.21 entre el 2001 y el 2011, una tasa promedio de aumento de 9,8% anual entre esos años.

De otro lado, una estimación de la evolución del precio de la tierra de cultivo en lugares aislados de la sierra con difíciles condiciones de cultivo y de transporte da cuenta de un incremento del valor en más del doble: de S/.6.847 en el 2001 a S/.15.578 en el 2011. Este fuerte aumento en un gran número de distritos pobres constituye la evidencia de una mejora generalizada y de ancha base en la productividad y los ingresos.

Otro indicador de la encuesta fue el precio de una vivienda cercana al centro del pueblo. En este caso, el aumento fue aun más impresionante: el precio promedio se ha elevado de S/.7.704 en el 2001 a S/.31.223 en el 2011. Ambos precios, de la tierra y de la vivienda, son evidencia de un proceso de expansión económica general de muy amplia difusión, que está llegando a los rincones más escondidos del interior. Al mismo tiempo, la elevación en el valor de los activos de todo dueño de tierra o de viviendas en los pueblos pequeños constituye un refuerzo de la elevación de su ingreso corriente.

RADIOGRAFÍA DEL FENÓMENO
Durante los últimos años, se ha acortado distancias en el Perú. En 10 años se ha construido aproximadamente la misma extensión de caminos que la que se había construido en 50 años anteriores; entre 1950 y el 2000 se construyeron 49 mil kilómetros de caminos, y entre el 2000 y el 2010 se llegó a 48 mil kilómetros. Asimismo, cerca del 88% de la red son trochas, lo cual refleja la alta prioridad que tiene la construcción a bajo costo de una red capilar de caminos, cuya densificación está permitiendo la conexión entre comunidades y con los pueblos pequeños. Esa conexión viene abriendo mercados locales para los productos del campo y creando oportunidades para actividades no agrícolas.

Asimismo, el parque automotor ha crecido explosivamente: incluyendo los vehículos de servicio en las provincias, el número de vehículos interprovinciales de carga creció 26% anual entre el 2002 y el 2010; el teléfono está llegando al área rural casi de un día para otro: el porcentaje de hogares rurales con celular ha saltado de 2% en el 2004 a 47% en el 2010. Internet se expande rápidamente y en el 2011 llegó a ser accesible en cabinas para el 16% de los hogares rurales.

El acercamiento y la conexión que se está produciendo es quizás el cambio más radical y repentino que ha conocido el mundo rural en su historia. Las distancias actualmente se han acortado, y los tiempos de traslado se han reducido. En apenas diez años, los distritos más pequeños y alejados del país han visto una fuerte reducción en el tiempo de viaje a sus respectivos contactos urbanos. El viaje promedio de 13,2 horas en el 2001 se ha reducido a 5 horas en el 2011. La disminución de 62% significa una extraordinaria reducción en el costo del movimiento, abriendo nuevas oportunidades para el intercambio local, para obtener acceso a servicios educativos, de salud y servicios técnicos relacionados a la actividad productiva.

Más allá de la conclusión con relación al papel de los factores distancia y conexión en la interpretación del desarrollo rural, e igualmente en la formulación de políticas, los resultados de esta investigación sugieren la necesidad de actualizar la interpretación del sector rural.