Congreso daría la confianza a gabinete Chávez pese a ser de confrontación, opinan expertos

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La designación de la congresista Betssy Chávez como nueva titular de la PCM cayó de sorpresa para todos los sectores políticos, sobre todo porque la censurada exministra de Trabajo se encuentra afrontando una investigación preliminar de la Fiscalía por tráfico de influencias y negociación incompatible.

Para la politóloga y docente de la PUCP Marylia Cruz, esta designación no era esperada. “En lugar de fomentar el diálogo, colocar a Betssy Chávez es un poco confrontacional”, afirma. En eso también coincide el director de Vox Pópuli, Luis Benavente, quien asevera que este gabinete “sí es de confrontación, así como de provocación, además de estar diseñado para la disolución”.

Con estos hechos como antecedentes y tras haberse conformado su nuevo gabinete, Betssy Chávez tendrá que dirigirse hacia el Congreso la semana que viene para solicitar el voto de confianza, con una plana ministerial que ya ha sido interpretada por expertos y los mismos legisladores como una de provocación. ¿Qué tan lejos puede llegar Chávez?

Tanto Cruz como Benavente concuerdan en que las investigaciones contra Chávez Chino “la exponen a cuestionamientos más agresivos por parte del Congreso”, y en que todo esto definitivamente formará parte de “los cuestionamientos generales al Gobierno de Pedro Castillo.”

Luis Benavente insiste en que el gabinete elegido por el mandatario “es de confrontación, además de que la presidenta del Consejo de Ministros también buscará blindarse por investigaciones y procesos que tiene, y una situación judicial que de hecho es complicada”. Según Marylia Cruz, esta condición de la funcionaria “puede afectar bastante”.

“Ella es una figura cuestionada. La regla de la política es no nombrar a alguien cuestionado. Ella es altamente cuestionada. No va a tener una gestión que goce de una aprobación en general, que goce de simpatía por millares. Está involucrada en cuestionamientos muy serios”, agrega Benavente.

Pero estas acciones no son orgánicas, sino que responden a una política adoptada por el Gobierno de Castillo desde tiempo atrás.

La estrategia de supervivencia del Gobierno de Pedro Castillo

La docente Cruz explicó que estas acciones se suman a una serie de actos provenientes del Ejecutivo que responden a un objetivo: mantenerse en el poder.

“Estamos viendo que el Ejecutivo, desde el año pasado, cuando se anunciaron a los primeros ministros, está jugando a la supervivencia política. Esta acción a corto plazo no contribuye a un diálogo, pero es parte de la estrategia de sobrevivencia del Gobierno. Creo que ambos bandos, tanto el Congreso como el Ejecutivo, están actuando según estrategias de sobrevivencia política”, indica Cruz para La República.

La idea fue reforzada por Benavente, quien resalta que corresponde a un “estilo de poner a funcionarios cuestionados que afectan la gobernabilidad”. “Este es aparentemente el objetivo del Gobierno del presidente Castillo”, opina.

Pero esta polémica propuesta del Gobierno posiblemente no afecte tanto a la decisión final.

Un Congreso que tampoco se arriesgaría a ser disuelto

Ambos politólogos explican que, si bien el Legislativo no está contento con esta decisión, la decisión final, a nivel estratégico, podría ser el otorgamiento del voto de confianza a favor de Chávez Chino.

“Creo que es probable que se apruebe el gabinete. Ha ocurrido antes con un presidente de Consejo de Ministros que tenía tremendos cuestionamientos y que al final tenía 80, 90, 100 votos. Ha ocurrido con mucha frecuencia, porque ahí el Congreso lo que ve es la conveniencia y la misma estabilidad”, acota Benavente.

“No estoy tan segura de que el Congreso determine si le deniega la confianza, pues se estaría creando un antecedente para el cierre del Congreso. Posiblemente no la nieguen; posiblemente le den la confianza a Betssy Chávez, pero de ahí a que se mantenga una buena relación va a estar muy complicado. Cualquier acción que provenga el Ejecutivo va a ser un tema álgido”, aclara Cruz.

Esto se debe a que, según Benavente, “en esta situación, que podríamos llamar ‘quién vaca a quién’ o ‘quién disuelve a quién’, sería riesgoso no darle la confianza”.

La decisión del Congreso se tomaría en función de qué tan dispuestos están a arriesgar su perpetuidad en los cargos de representación, frente a un Gobierno que, al igual que ellos, interpreta la Constitución a su conveniencia. Por ese motivo, la venia a favor de la gestión de Chávez podría darse, pero la disposición a colaborar con ella no.

La función de Betssy Chávez como primera ministra

Cruz destaca que, en una aprobación del gabinete, “es muy posible que la estén citando constantemente, lo que no le hace bien al país en general”. Benavente añade además que esta será “una continuidad de la crisis crónica. El Ejecutivo ha tenido funcionarios que han sido muy cuestionados permanentemente, y al presidente no le importa. (…) Y eso es gravísimo porque hace que el país pierda confianza”; sin embargo, es en un contexto como este que es importante revisar las funciones que deberá desempeñar Chávez en el Gobierno.

“Se quiere siempre que el primer ministro no solamente sea técnico”, dice Marylia Cruz, quien recuerda que “la designación (de Chávez) es meramente estratégica, es sobrevivencia”. “Necesitas a una persona que sea política y necesitas también a alguien que quizás pueda dialogar”, señala Cruz.

Benavente, por su lado, resume el rol del primer ministro como el de “coordinar a todo el gabinete, lo que le da una opción amplísima para subsanar la imagen que ya tiene, y de contar con la posibilidad de manejar una agenda conveniente”, así como el de ser “el vocero principal del Gobierno después del presidente”, por lo que se espera que, en ese aspecto, las acciones de Chávez sean mejores a las de su antecesor.

“Del titular de la PCM siempre se ha dicho que es como un bombero, pero Aníbal Torres era un bombero que, en vez de agua, tenía gasolina. Ella va a tener la oportunidad de actuar de una manera más pacífica, de poner un temperamento más tranquilo, más llevadero en la política, y reducir el enfrentamiento”, concluye.

Acorde con esta idea, Cruz también precisa que, “a diferencia de Aníbal Torres, Betssy Chávez puede tener un diálogo más fluido en términos de comunicación con las demás bancadas. Lo primero es sentarse a conversar y, segundo, responder a sus cuestionamientos”.

El diálogo como eje clave para subsanar la crisis

Sobre las capacidades dialogantes de Chávez, Marylia Cruz exhorta a estar expectantes sobre la primera ministra y esta previsible constante injerencia del Parlamento.

“Yo recuerdo que, cuando inició en el Congreso, ella estaba muy propensa al diálogo, creo que en gran medida. Pese a los cuestionamientos que tiene, puede llegar a un diálogo con las otras bancadas. Creo que puede ayudar”, adelantó.

Luis Benavente tiene un pensamiento similar, pues sentencia que “en esa vocería atribuible a su cargo también está (la responsabilidad de tener) capacidad de establecer una mejor comunicación con los ciudadanos, con los distintos sectores, con la prensa, etc.”.

“Todas esas oportunidades las tiene por el cargo. No sé si tenga la capacidad política, la capacidad profesional, el liderazgo de inteligencia para manejar correctamente las cosas, o si va a entrar a ese espiral de caos que es el signo de ese Gobierno. Esperemos que no sea así”, resuelve.

Todas estas apreciaciones deben ser tomadas en cuenta, no solo a la luz de una posible aprobación del gabinete. De no darse la confianza, es importante que el Ejecutivo revise estos requerimientos para la conformación de un quinto, sexto, y cuanta cantidad de gabinetes siguientes se conformen durante lo que resta de la gestión de Pedro Castillo.