¿Cómo harán para entenderse el ministro de Defensa y el jefe de la DINI?

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El viernes 4 de noviembre de este año, los generales EP (r) Gustavo Bobbio Rosas, en ese momento jefe del Gabinete de Asesores de la Dirección Nacional de Inteligencia (DINI), y Wilson Barrantes Mendoza, cruzaron gravísimas y vergonzosas acusaciones durante el programa que conduce la periodista Karina Novoa en Radio Exitosa.

Bobbio leyó una recopilación de imputaciones en agravio de Barrantes, a lo que este respondió amenazándole de muerte, aunque luego precisó que lo hizo de manera figurada. Ahora, estos dos declarados y públicos enemigos han asumido cargos trascendentales: Bobbio como ministro de Defensa y Barrantes como jefe de la DINI.

Ese viernes 4 de noviembre, Bobbio se presentó para responder a una sorprendente acusación que formuló Barrantes en una entrevista con Canal N, el miércoles 2 del mismo mes. Barrantes aseguró que el ex secretario presidencial Bruno Pacheco le anunció que sería designado como jefe de la DINI, siempre que aceptara pagar 200.000 soles mensuales. Este rechazó la propuesta.

Sin embargo, 48 horas después, el viernes 4 de noviembre, el general Gustavo Bobbio en el programa de Exitosa rechazó el relato de Barrantes. Seguidamente, entregó a la periodista Novoa un ‘file’ sobre Wilson Barrantes que contenía presuntas investigaciones fiscales sobre pornografía infantil, deudas por alimentos, corrupción de funcionarios, estafa, entre otros. “Es el ‘file’ completo”, apuntó Bobbio. No esperaba que desacreditar a Wilson Barrantes recibiría una respuesta inmediata. Barrantes llamó por teléfono al espacio televisivo y lanzó una retahíla de agravios a su oponente de turno, el general Bobbio.

“Ese infeliz que está sentado ahí deshonrando la función de inteligencia pretende endilgarme una serie de denuncias. Yo tengo los reportes del Ministerio Público y del sistema de información policial y no aparece absolutamente nada de lo que está él hablando: pornografía, pederastia y no sé cuántas historietas más. Todo eso es falso”, clamó Barrantes en un tono agresivo. Bobbio oía impávido.

“Lo que yo sí puedo decir con toda seguridad es que él y la DINI son autores de toda esta patraña que han soltado cada vez que me han citado para asumir el puesto de la DINI, han elaborado ese tipo de documentos”, dijo sin bajar el tono.

Entonces, concluyó con una promesa.

“Yo le digo, lo voy a querellar, y si la justicia no existe, hasta podría llegar a ejecutarlo porque estoy recontraindignado. Y quiero que todo el Perú sepa que un miserable como este hombre pueda levantar falso testimonio con la finalidad de encubrir toda la corrupción que se está manejando en el DINI. (…) Voy a buscarlo y va a ver lo que le va a pasar porque esto no se lava con una denuncia, se lava con sangre. Y él (Bobbio) va a aprender a respetar a la gente porque yo lo voy a querellar y, aparte, lo voy a ejecutar”, terminó indignado, decidido, incontenible, el general Barrantes.

Además, de los supuestos antecedentes de violencia familiar de su contrario, Barrantes habló de los antecedentes de Bobbio: “¿Cómo puede ser la moral de la institución ese individuo, ese sujeto que fue el secretario de Economía del (ex comandante general del Ejército montesinista, Nicolás) Hermoza Ríos? El hombre que derivaba los presupuestos del SIN (Servicio de Inteligencia Nacional) en esa época. Ha tenido procesos por ser el secretario de Montesinos. ¿Él puede hablar de la moral de la institución?”, manifestó Barrantes.

Exactamente, 30 días después, el domingo 4 de diciembre, el presidente Pedro Castillo designó al general Wilson Barrantes Mendoza como jefe de la DINI. Y 24 horas después, lunes 5 de diciembre, nombró a su archienemigo, el general Gustavo Bobbio Rosas, ministro de Defensa. Es decir, por la función que cumplirán, estarán obligados a coordinar, consultar y a tomar decisiones en áreas sensibles del Estado.

Fuentes castrenses y de la comunidad de inteligencia consultadas por La República expresaron que la decisión del jefe de Estado era un desatino porque es público que, desde hace varios años, los generales Gustavo Bobbio y Wilson Barrantes son enemigos declarados y que no han hecho esfuerzos por bajar las armas, sino, todo lo contrario, como quedó acreditado en el episodio del viernes 4 de noviembre.

También indicaron las fuentes que Bobbio y Barrantes estarán más dedicados a sus inquinas personales que a las exigentes labores de la defensa nacional y de inteligencia.