Ana Estrada: Corte Superior de Justicia ordena al Minsa y EsSalud respetar su derecho de una muerte digna

0
290

Decisión histórica. El Décimo Primer Juzgado Constitucional de la Corte Superior de Justicia de Lima falló a favor de la demanda de Ana Estrada Ugarte, psicóloga que padece enfermedad degenerativa y lucha por el derecho a una muerte digna.

A través de sus redes sociales, el Décimo Primer Juzgado “ordena al Ministerio de Salud y a EsSalud respetar la decisión de Ana Estrada Ugarte, de poner fin a su vida a través del procedimiento técnico de la eutanasia”.

Argumentos a favor de la muerte digna

En la audiencia de enero de este año, el Defensor del Pueblo, Walter Gutiérrez, alegó ante el juez que el derecho a la muerte digna está contenido en otros derechos fijados en la Constitución, como la dignidad, y que la falta de una norma específica sobre el tema no evita que dicho derecho exista.

“No es que Ana se quiera suicidar hoy…. Ella quiere vivir, pero quiere ejercer la libertad de decidir el momento, cuando el grado de su enfermedad esté en condiciones tales que no sean dignas de seguir viviendo”, manifestó. Añadió que esto se daría en cumplimiento de protocolos.

¿Quién es Ana Estrada?

Ana Estrada, es una psicóloga de 44 años y es activista de su propia causa. Ella ama la vida, pero sabe y siente -cada día- que su enfermedad avanza y, por ello, demandó al Estado para que haga prevalecer su derecho a morir con dignidad, pues no quiere ver cuando su vida se convierta en un “infierno” por las escaras y amputaciones.

“No quiero estar atada las 24 horas a una cama, ni soportar dolorosas úlceras en la piel, que se profundizan hasta ver los huesos y que supuran pus. Eso solo sería el comienzo de sendas infecciones, más medios invasivos y amputaciones y no moriré. Este infierno será eterno y mi mente estará totalmente lúcida para vivir cada dolor en una cama de hospital sola y queriendo morir”, dice la joven, psicóloga de profesión, en su blog Ana Busca la Muerte Digna.

“Mi cuerpo se sigue deteriorando. Cada día estoy perdiendo más fuerza. Dependo más del ventilador, me agoto más para deglutir y en general para todas las actividades diarias. Necesito la garantía de parte del Estado para elegir cuándo y en qué condiciones morir. Ayúdenme a lograrlo”, dijo hace unos días a este diario.