¿Internet fue aliado de Humala para ganar las elecciones?

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Por: Marco Sifuentes

Ganó Humala y los inevitables ríos de sangre aún no corren por las calles. La vida continúa. Quienes profetizaron las siete plagas ahora silban mirando al techo. Los perdedores se acomodan y los ganadores se meten codazos entre sí. Alan alardea de 100 mil soles que llegaron solos. El Congreso mete la pata. Todo ha vuelto a la normalidad.

¿Todo? No. Estas elecciones demostraron por primera vez que la poca penetración de Internet en el Perú no ha impedido que se convierta en un factor de desequilibrio en el poder. Hace un par de meses comentábamos que sin las redes sociales, PPK no hubiera podido quitarle votos a Toledo y con eso fragmentar a la derecha; decíamos, además, que fue la revelación de los cables de Wikileaks la que dio inicio al progresivo aumento de la intención de voto por Humala en la primera vuelta.

¿Y en la segunda? Resulta imposible negar que el antifujimorismo encontró en las redes sociales el espacio perfecto para la difusión de sus informaciones y para la organización del activismo. El movimiento No a Keiko (NAK) y sus casi 200 mil espontáneos seguidores (autodenominados nakers) fueron decisivos como expresión del descontento de las redes ante la mayoría de medios de comunicación que habían adoptado a una candidata.

Doscientos mil no parece mucho para la población electoral, pero no olvidemos que esta fue una elección que se ganó por 447 mil votos. Además, recordemos cuál es la ventaja de las redes sociales: la viralización, es decir, las redes facilitan que la información se esparza como un virus y llegue a personas que no tienen ninguna relación con la fuente original. Así, cada uno de esos 200 mil nakers podía compartir la información difundida por NAK con sus propios contactos. En Facebook, una persona tiene, en promedio, 130 amigos. Ustedes hagan la multiplicación.

De esta forma, las redes contrarrestaban la información mayormente sesgada de los medios. Ojo que no estamos hablando aquí de una oposición sino de una convergencia. “No son las redes sociales versus la televisión, sino una relación tensa de información que va y viene en múltiples direcciones” ha escrito Roberto Bustamente.

Es cierto. Sí, había mucha crítica y desmentido a los medios fujimoristas pero también las entrevistas de Beto Ortiz se viralizaban en YouTube, las de Rosa María se convertían en trending topic mundial en Twitter y las investigaciones de La República se esparcían por Facebook. También había medios que publicaban material exclusivamente en la web: IDL-Reporteros y La Mula (disclaimer: soy editor asociado), cuyas informaciones terminaban encontrando espacio en los medios masivos.

No fue la estrategia de redes sociales de Humala la que definió la elección ni tampoco la de Fujimori –que imitó punto por punto a la de PPK– la que perdió. Fue el antifujimorismo organizándose espontáneamente ante la desproporcionada ventaja de Keiko en los medios masivos.

Las organizaciones de la sociedad civil encontraron en las redes un espacio perfecto para difundir videos, manifiestos y comunicados pero también para organizar la marcha del #26M (nótese el # de la sintaxis tuitera). La jornada en las calles convocó a más de 5 mil personas gracias a una combinación que ha probado ser demoledora en otros lugares: redes sociales virtuales + organización offline.

Aunque No a Keiko nació en Cajamarca, el grueso del movimiento internetero peruano se encuentra en Lima, la plaza más disputada en estas elecciones. Al inicio de la segunda vuelta, Fernando Tuesta dijo que, teniendo en cuenta la gran votación de Humala en el interior del país, a Keiko no le bastaría ganar en Lima: debía arrasar en Lima para ganar la elección nacional. Al final, Fujimori ganó en Lima con el 57%, cifra importante pero que no fue suficiente.

¿Internet ganó las elecciones? Por supuesto que no, pero definitivamente fue un factor clave para influenciar en la opinión pública. Gracias a las redes sociales, los líderes de opinión ya no están solo en la tele, sino también en tu lista de contactos. El trabajo del youtubero Gerardo Lipe y los mensajes del mulero Buda de Nieve –ilustres desconocidos para los medios masivos– pueden tener tanto o más impacto que una portada o un reportaje. Estas elecciones lo demostraron. Y los siguientes cinco años lo volverán a demostrar.

HUMALA FORTALECERA REDES SOCIALES

El presidente electo Ollanta Humala anunció el sábado en su cuenta de Twitter que durante su gobierno fortalecerá la comunicación mediante las redes sociales en internet pues considera que contribuyen a la participación ciudadana.

«Las redes sociales contribuyen de manera libre y democrática la participación ciudadana. Fortaleceremos esta comunicación en Perú», tuiteó el sábado Humala, quien gobernará el país andino desde el 28 de julio.

También saludó a blogueros que participan en Brasilia en un encuentro donde discuten desde el viernes hasta el domingo sobre un plan estatal de Brasil para expandir y abaratar el servicio de internet por banda ancha hasta el 2014.

«Desde Lima saludo a los participantes del II encuentro de blogueros y redes sociales progresistas que se realiza en Brasilia», añadió Humala. El viernes el ex presidente de Brasil Luis Inacio Lula da Silva participó del acto en Brasilia.

El presidente electo y su esposa Nadine Heredia tienen cuentas en Twitter y las usan con frecuencia.