Menu

Así fue la captura de los “Barboza” en Huaral

Los Tejos


Luego de un paciente trabajo de inteligencia, la Policía Nacional, en coordinación con el Ministerio Público, capturó hoy a 19 integrantes de la organización criminal “Los Barboza”, dedicada a falsificar de manera industrial monedas de curso legal de S/5 y S/2, así como de distribuirlas en todo el país. Para llevar a cabo sus actividades ilícitas, “Los Barboza” habían montado varios talleres clandestinos entre Lima y Huaral, en los que acopiaban la materia prima, procesaban las láminas de metal y le daban el acabado final a las falsificaciones. Se estima que, al mes, producían alrededor de un millón de soles en monedas falsas.

 

El megaoperativo, denominado “Huracán 2017”, fue puesto en marcha a las 9 a.m. e implicó el allanamiento de 20 inmuebles (14 viviendas y seis talleres) en los distritos de San Juan de Lurigancho, San Martín de Porres, Carabayllo, Puente Piedra, El Agustino y en Huaral. La Policía también incautó tres vehículos en poder de la organización criminal, así como 12 cuños con monedas de las denominaciones mencionadas, maquinaria, insumos y otras herramientas.

En un hecho sin precedentes en intervenciones como esta, también se halló en el inmueble ubicado en la Mz K5, lote 14, AA.HH. Los Artesanos (San Juan de Lurigancho) una matriz con diseño de moneda de S/5. Dicha herramienta, de acuerdo con peritos del Banco Central de Reserva (BCR) que acompañaron el megaoperativo, constituye la semilla del proceso de falsificación y permitirá a las autoridades conocer qué monedas fueron falsificadas por esta organización criminal. El inmueble en el que se halló la matriz pertenece al detenido Lucio Eloy Huamán Saavedra, alias “Eloy”.

En “Huracán 2017” participaron 220 agentes de la División de Investigaciones de Alta Complejidad (Diviac), de la Dirección General de Inteligencia del Ministerio del Interior (Digimin) y de las regiones policiales de Lima y Callao, junto a 26 fiscales especializados en crimen organizado.

 

Entre los detenidos figura el cabecilla Juan Hipólito Huamán Saavedra (55), también conocido como ‘Tío Juan’. La Policía lo sindica como el responsable de organizar el clan, básicamente familiar, cuyos miembros cumplían distintos roles dentro de la cadena de acuñamiento, transporte y comercialización de las monedas falsas. Dos de sus cómplices cayeron en flagrancia.

 

“Los Barboza” eran investigados por los delitos contra la tranquilidad pública y contra el orden monetario (fabricación y falsificación de moneda de curso legal). Si bien las pesquisas empezaron en diciembre del año pasado, todo indica que los integrantes no serían novatos en estos ilícitos. Las autoridades informaron que algunos de sus miembros registran antecedentes e incluso reincidencias, que datan de hace 16 años.

Según las investigaciones, la organización criminal operaba con su actual estructura desde el 2009, razón por la que habían alcanzado un grado elevado de exactitud en la falsificación de las monedas, tanto en calidad del material como a nivel artístico.

 

Bajo la fachada de locales o inmuebles alquilados para uso doméstico, se abastecían de los metales que utilizaban como materia prima. Las planchas o láminas de metal guardaban similitud con las dimensiones y el color de la moneda metálica original, antes de ser  sometidas a un proceso de fundición. De esa manera obtenían el alambrón y las barras, que procedían a adelgazar y estirar en flejes con maquinarias de rodillos, hasta lograr un espesor similar al de la moneda auténtica. En otro taller realizaban el corte de las planchas de metal, valiéndose de una prensa para conseguir los núcleos y aros metálicos. La tercera etapa consistía en llevar las monedas a un taller de lavado y estampado, acondicionado con equipos artesanales manejados por trabajadores con habilidades artísticas. Ellos eran los encargados de acuñar las monedas de S/5 y S/2, de modo tal que sean confundidas con las genuinas una vez que ingresaban al mercado.

Finalmente, la organización criminal transportaba y distribuía las monedas falsas  a bordo de diferentes vehículos con logotipos de taxi o autos particulares. Estas eran entregadas a sus clientes habituales para que las comercializaran en diversas localidades de Lima y de provincias.

Leave a Reply